
La publicidad nos absorve, la vemos allá donde vamos. En postes, en vallas, en marquesinas, en coches, en autobuses, en camisetas, en folletos... y en los medios de comunicación. No nos damos cuenta de los anuncios, aunque al parecer funcionan -o funcionaban-.
Cada empresa invierte una gran cantidad de dinero para ser reconocida anunciándose en todo tipo de formatos. Sin embargo, la publicidad en los medios de comunicación siempre había sido una de las fórmulas más rentables para ambos bandos pero... se nos plantea un pequeño problema: la llegada del gigante de Internet.
Ya casi todos estamos convencinos del fin de la prensa de pago en papel y los publicistas parece que también se hacen cargo. Internet se lleva la publicidad.
Esas insoportables ventanas que nos salen cuando abrimos una página suponen rentabilidad para el anunciante y, mucho más si por error (o intencionadamente) pinchamos sobre tal anuncio. No son tan molestos los anuncios en los periódicos ¿verdad? probablemente porque no vienen acompañados de sonidos irritantes.
El Mundo publica que el mercado publicitario podría caer este año más de un 9% y sólo Internet resistiría tal caída ya que el todopoderoso se salva de las cifras registrando un aumento del 19,2%.
Ni si quiera la crisis afecta a Internet ¿Hay algo que en Internet no sea posible?