Para todos aquellos periodistas que quieran aprender o refrescar desde la más básica a las más complejas de las habilidades multimedia, podéis descargar aquí La guía de habilidades multimedia de Mindy Mc Adams que María Elena Brizuela de Periodismo en Córdoba, tradujo al castellano y lo puso a disposición de todos.
Desde mi humilde opinión, es más que recomendable.
What's happening? ¿Qué está pasando? Es la nueva pregunta de Twitter, una red social tan simple como popular. Hasta hace pocos días el lema de Twitter era: What are you doing? pero, en realidad, lo interesante no es lo que tú estás haciendo sino lo que tú informas a la sociedad sobre lo que pasa a tu alrededor.
Cuenta lo que pasa, lo que ves, desde donde estés... comparte en twitter. No por trabajo ni por tus followers, sino simplemete porque te da la gana.
Bajo el hashtag #TW3 hemos planteado vía Twitter cuáles son las tres razones por las que usamos esta red social. Desde el primer tweet, no sólo los compañeros de clase, sino followers procedentes de diversas partes del mundo han argumentado por qué son twitteros.
Utilizando todas las herramientas digitales posibles, los usuarios se convierten en el eje del contenido. Si bien todo el mundo puede publicar lo que quiera, ésto se convierte en un arma de doble filo para la red. Importa el contenido, el lenguaje multimedia que utilicemos, la información a tiempo real, la gestión de la abundancia informativa, la desintermediación de los procesos comunicativos, el acceso a los sistemas, el hipertexto y la valoración del conocimiento por encima de la información.
Pero yo me quedo con uno: la interactividad. Mientras escribo este post, comento en twitter que lo estoy haciendo, twiteo lanzando la pregunta para comprobar la opinión de mis followers y me encuentro con varios RT y respuestas como "a veces hay inconvenientes... pero es buena, necesaria!" por @JuliaMariotto o "es en realidad un proceso en desarrollo lo cual cambia dia a dia por lo que seguirán habiendo cosas buenas y malas" por @ichstudios. Interactuar está a la orden del día.
Leo una noticia en el diario, la comento; twiteo, me retwittean; me mandan un DM, contesto; leo una frase en el muro de facebook de un amigo, hago click en "me gusta"; veo un vídeo en youtube que me gusta, lo posteo en mi blog...
Lo que antes era unilateral ahora se convierte en interactivo. Tú, cuando leas este post, podrás comentarlo y yo podré comentar tu respuesta. Interactuamos y ésta es la magia de la web 2.0.
Tú publicas, yo publico, tú comentas yo comento. Interactuemos.
Un mes después de mi llegada a tierras sudamericanas puedo decir que estoy mucho mejor de lo que había pensado. Más inmersa en el mundo digital que nunca, twiteando no sé si por obligación o por afición y con un sinfín de proyectos e ilusiones que van asomando la patita por debajo de la puerta.
Además, ya me he hecho con el argot chileno y sus modismos. Renuncio a abandonar mi acento, pero al menos ya les entiendo... ¿cachai?
Lo primero, la llegada. Con miembros de la OCD de la mano, he salido adelante y, ahora, puedo mirar Los Andes desde mi ventana en compañía de una argentina y una brasileña con las que convivo y me río mañana, tarde y noche.
Hoy por hoy, sólo puedoagradecer la ayuda, la comprensión y el cariño que los chilenos nos han ofrecido a esta organización de naciones unidas que viven en Santiago entre un navegante portugués y un colono español.
Tenía 17 años cuando tuve que tomar la decisión más importante de mi vida: ¿qué quería ser? Y la tomé: Periodista.
No sabía lo que sería ser periodista, más allá de la televisión, un periódico o una radio. Pero poco faltó para darme cuenta. Meses más tarde, tras mi primer curso, me dieron la oportunidad de aprender a ser periodista y me enamoré de mi profesión.
Me ayudó a enfrentar los siguientes años de carrera con optimismo e ilusión y nadie me quitó las ganas de seguir trabajando en ello, ni siquiera, aquellos que auguraban que me moriría de hambre ejerciendo este trabajo.
Siempre había odiado a aquellos que decían ser periodistas sin haber estudiado Ciencias de la Comunicación. Pero al llegar al último curso de mi carrera aprendí un nuevo término: periodismo ciudadano.
La noticia ya no está en mano de los periodistas, está en manos de todo el mundo. Cualquier ciudadano es capaz de contar lo que pasa desde el lugar de los hechos y en el momento de los hechos. Sólo un teléfono móvil puede convertirse en cámara, grabadora y computadora. Y ¿dónde quedan los periodistas? éste es el principal desafío hoy por hoy.
Las redes sociales, los blogs, las páginas especializadas... Internet supera a los medios de comunicación tradicionales por su accesibilidad. Permite la inmediatez, la contextualización y la hipertextualidad. Hemos llegado a una revolución digital que no deja atrás el ejercicio del periodista, sino que lo modifica.
La participación de los usuarios es vital. La audiencia quiere opinar, ser partícipe de la información que lee, comentar y ser escuchada. Y el periodista, modera.
Ante una nueva información o un nuevo personaje, no se llama por teléfono: se googlea. Un buscador que nos da acceso a "casi" todo, es el punto de partida.
Internet supera a la televisión. Los usuarios quieren ver y escuchar lo que ellos quieren y cuando ellos quieren, sin horarios, sin anuncios publicitarios y a su ritmo. Con lo cual, las radios y televisiones han sucumbido al gigante de Internet, todo está en la red, y ante la imagen más recóndita, siempre nos quedará Youtube.
Los lectores saben lo que quieren y dónde encontrarlo, el kiosko de antaño ahora se llama delicious, archivos personalizados de la información que cada uno quiere leer de diferentes medios y plataformas.
La información ya no es subjetiva ni depende de lo que la línea editorial que un medio establezca. El lector lee, opina, vota y archiva. Las noticias más importantes no son las que los directores de los medios creen, son las que los usuarios convierten en relevantes con sus votos.
Ahora a mí, como periodista, me toca lidiar con todo esto, soy una Periodista Digital y éste es el principal desafío. Saber encajar los cambios, aprender de ellos y fomentarlos.
Ahora sólo queda la parte más complicada: explicarle a mi abuela lo que soy... y que lo entienda.
Las cualidades de un periodista digital no creo que sean diferentes a cualquier otro periodista. Lo que le diferencian son sus expectativas y su visión de futuro. Tarde o temprano la prensa escrita desaparecerá y, ante este vaticinio: renovarse o morir.
Abrir la mente al gran mundo digital es la solución.
Comprender que los periodistas ya no son dueños de la información. El público aporta la información y los periodistas se convierten en mediadores. El periodista de calle desaparece porque aparece “la calle periodista” todos opinan, todos publican.
Los medios de comunicación convencionales ya no son los poseedores de la información, llegan los blogs especializados o portales como soitu, barrapunto, etc.
Estas nuevas fórmulas no acaban con el periodismo, sino que lo hacen evolucionar. Comprender esto es lo que caracteriza a un periodista digital.